AWSensors, de la facultad a la empresa

La brecha que separa investigación académica y empresa, mundos paralelos que deberían estar condenados a entenderse, aún sigue siendo kilométrica en nuestro país. Propuestas como la de AWSensors pretenden propiciar el gran salto. Esta firma tuvo su embrión en la Universidad Politécnica de Valencia y ahora exporta su tecnología patentada de equipos de laboratorio a países de tres continentes… pero apenas tiene negocio aún en España.

Prácticamente todos los equipos que hemos vendido son al extranjero. En España muy poco. Es cierto que el mercado es internacional y la gente que está investigando en las tecnologías que ofrecemos son fundamentalmente extranjeros. Pero la situación aquí tampoco facilita la compra de tecnología. Cada vez hay menos dinero para inventariable en los proyectos y no es posible comprar nuevo equipamiento, explica el catedrático de Ingeniería Electrónica, Antonio Arnau, fundador de la firma.

La tecnología de AWSensors es fruto de más de un cuarto de siglo de investigación con sensores acústicos que se basan en resonadores piezoeléctricos.

Son parecidos a los que se utilizan en los relojes como patrones de frecuencia para fijar la hora de manera muy precisa. Esos sensores nosotros los utilizamos para otro tipo de aplicaciones, básicamente para detección molecular, porque con la variación de frecuencias que son capaces de captar puedes medir interacciones a nivel casi atómico, explica el profesor Arnau.

Una tecnología que tiene aplicaciones evidentes en el campo de la salud pero también en muchos otros ámbitos. “Podemos determinar por ejemplo si hay un pesticida en un zumo de fruta, si la pintura que va a ser utilizada en barcos será lo suficientemente resistente, etc” detalla Arnau. Unos de los proyectos más llamativos de la firma es el desarrollo de esta tecnología para conseguir la detección temprana del cáncer colorrectal, primer paso que permitiría ampliar su aplicación a otros biomarcadores, como los de prevención del riesgo cardíaco. Ese es el ambicioso futuro, pero el presente está vinculado al mercado de la investigación, tanto académica como dentro de la industria. “Tenemos más de 20 plataformas que están siendo utilizadas por los laboratorios más prestigiosos, como el Science Center de Cambridge, la Nanyang Technological University de Singapur o la Northwestern University, y por empresas como Dow Chemical, en EEUU, explicar Arnau.

AWSensors sólo lleva dos años reales de funcionamiento y ya factura por encima de los 100 mil euros y emplea 11 personas. No podemos crecer al ritmo de una startup. “Esto es distinto. Nosotros tenemos que desarrollar la electrónica, elaborar los diseños y fabricar los equipos. Cubrimos muchos aspectos multidisciplinares que exigen alta cualificación e infraestructuras que son costosas y precisan de unos recursos económicos mínimos para aguantar hasta que te consolidas” explica el profesor.

Sobre el abismo que separa universidad y empresa, el fundador de AWSensors cree que desde las instituciones académicas se están poniendo todos los  medios y ha habido una evolución positiva en los últimos 10 años.

“Cada vez hay más investigadores que desarrollan sus trabajos y los transfieren a la sociedad. Pero no sólo es un cuestión institucional, es también de entorno: faltan inversores locales que conozcan el mercado tecnológico”.

Precisamente uno de los socios de AWSensors, B-Able, estará presente la próxima semana en el Foro Transfiere, la gran cita nacional sobre I+D+i, para explicar los avances en la transferencia  al mercado de tecnologías innovadoras.

Source: Newspaper ABC, February, 7th, 2016